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Casa de todos. Biblioteca pública y espacio para la memoria y la prevención en Chaitén

Memoria para optar al título de Arquitecto / Chile sufre y ha sufrido históricamente de los
impactos provocados por amenazas naturales
como erupciones volcánicas, aluviones,
inundaciones, sequías, deslizamientos de tierra,
tsunamis y terremotos, entre otras. Para que se
consiga una situación de desastre o de riesgo de
desastre se necesitan dos elementos: un sistema,
una persona o una comunidad “vulnerable” y una
“amenaza” (Sandoval, 2013). Así, los eventos o
amenazas naturales por si solos no constituirían
una condición de desastre o riesgo de desastre,
sino que serían en realidad los desencadenantes
de los desastres y no la causa original de los
mismos.
La exposición al riesgo de desastres provocados
por amenazas naturales parece ser una condición
a la mayoría de los asentamientos humanos
presentes en el país, y la vulnerabilidad una
circunstancia recurrente que caracteriza a sus
habitantes y comunidades. Histórica y
sucesivamente diversos asentamientos han sido
destruidos y reconstruidos, provocando
desplazamientos, pérdidas materiales y humanas,
rupturas de tejidos y relaciones sociales,
desarraigo, entre otros, sin que esos procesos
hayan implicado en todos los casos un
aprendizaje traducido en instituciones sociales
que prevengan dichos efectos o que disminuyan
su magnitud. Bajo un enfoque tecno-centrista, la
investigación sobre las causas de los eventos
naturales, la inversión en grandes infraestructuras
de mitigación, el perfeccionamiento de la normativa de la construcción y las exigencias de
ingeniería para hacer frente a los terremotos
parecen ser, en el mejor de los casos, el único
legado visible que hemos elaborado como
sociedad a partir de toda una historia marcada
por la destrucción. Son acciones destinadas a
“atajar” o “controlar” la amenaza natural. Sin
embargo se han desestimado las causas
humanas de los desastres, es decir, los factores
sociales, económicos y políticos en la producción
de la vulnerabilidad (Sandoval, 2013).
A diferencia de eventos traumáticos de origen
exclusivamente humano, no se puede evitar que
vuelvan a ocurrir los eventos naturales que
desencadenan los desastres. Sin embargo, sí se
pueden prevenir los efectos negativos que estos
provocan en la vida de las comunidades
afectadas, es decir, tenemos como sociedad toda
la responsabilidad sobre aquellos factores que
determinan la vulnerabilidad. Uno de aquellos
factores, preponderante y recurrente, es el olvido.
El olvido, o la falta de memoria, se presenta en
algunas ocasiones como un mecanismo para
enfrentar un evento traumático y lograr como
sociedad darle cierta continuidad al presente
hasta el próximo desastre, y en otras como
consecuencia de una escaza transmisión de los
aprendizajes sociales de una generación a otra.
Por ello, en el presente trabajo se plantea que es
preciso (o al menos una alternativa) comenzar por
dedicarle un espacio en el recuerdo a los
acontecimientos pasados, combatir el olvido.
El desafío que plantea la superación de las
amnesias colectivas frente a las causas y
consecuencias de los desastres socio-naturales,
es el de traspasar la dimensión evocativa de la
memoria a un nuevo conocimiento de prevención,
como mecanismo de resiliencia y fortalecimiento
de las identidades locales. A su vez, dicho desafío
plantea la pregunta ¿Cómo la arquitectura y el
urbanismo se hacen cargo de esta problemática?
En este punto aparece el caso de estudio, donde
es posible observar la indisociabilidad entre
territorio, paisaje e identidad, que afloran del
proceso de expulsión, reasentamiento y retorno
de la población de la localidad de Chaitén que
sucedió a la erupción del volcán del mismo
nombre. De ahí surge oportunidad del proyecto
de arquitectura como un programa con múltiples
funciones pero con un objetivo común, que es la
preservación y consolidación de la identidad
grupal, operando como registro y catalizador que
refunde permanentemente la memoria colectiva
de la comunidad, para así contribuir a forjar o
reforzar una memoria cultural, un aprendizaje
social necesario para evitar que se conjuguen
amenaza y vulnerabilidad y así evitar que los
desastres continúen repitiéndose.
El proyecto se plantea como una contribución
dentro de un marco de acción más amplio que
incluye el necesario rol de las políticas públicas en
la configuración de los factores sociales,económicos y políticos que inciden en la
producción de la vulnerabilidad.

Identiferoai:union.ndltd.org:UCHILE/oai:repositorio.uchile.cl:2250/130568
Date January 2014
CreatorsMoya Naulin, Nicolás
ContributorsPfenniger Bobsien, Francis, Facultad de Arquitectura y Urbanismo
PublisherUniversidad de Chile
Source SetsUniversidad de Chile
LanguageSpanish
Detected LanguageSpanish
TypeTesis
RightsAtribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Chile, http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/cl/

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