La presente reflexión se centra en la importancia del rol del docente como agente de
desarrollo de la inteligencia emocional en sus estudiantes. En las últimas décadas, ha
surgido la necesidad de considerar a la educación no solo como un instrumento para el
aprendizaje de contenidos y desarrollo de competencias cognitivas, sino también como
un espacio que contribuye a la formación integral de los alumnos. Que favorece la
construcción y reforzamiento de valores. Que enseña a llevar vidas emocionalmente
más saludables. Y que impulsa la convivencia pacífica y armónica.
La educación emocional es entendida como el desarrollo planificado y sistemático de
habilidades de autoconocimiento, autocontrol, empatía, comunicación e interrelación.
Ha cobrado un papel fundamental y hoy requiere ubicarse de forma transversal en la
programación educativa y la práctica docente. En este contexto, se hace indispensable
formar maestros “emocionalmente inteligentes”, que puedan cumplir el reto de educar a
sus alumnos con un liderazgo democrático. Que, a través de sus experiencias, puedan
enseñar a reconocer, controlar y expresar respetuosa y claramente sus emociones. El
clima del aula, generado por la actuación del maestro, impactará definitivamente en el
aprendizaje de los alumnos. / La presente reflexión se centra en la importancia del rol del docente como agente de
desarrollo de la inteligencia emocional en sus estudiantes. En las últimas décadas, ha
surgido la necesidad de considerar a la educación no solo como un instrumento para el
aprendizaje de contenidos y desarrollo de competencias cognitivas, sino también como
un espacio que contribuye a la formación integral de los alumnos. Que favorece la
construcción y reforzamiento de valores. Que enseña a llevar vidas emocionalmente
más saludables. Y que impulsa la convivencia pacífica y armónica.
La educación emocional es entendida como el desarrollo planificado y sistemático de
habilidades de autoconocimiento, autocontrol, empatía, comunicación e interrelación.
Ha cobrado un papel fundamental y hoy requiere ubicarse de forma transversal en la
programación educativa y la práctica docente. En este contexto, se hace indispensable
formar maestros “emocionalmente inteligentes”, que puedan cumplir el reto de educar a
sus alumnos con un liderazgo democrático. Que, a través de sus experiencias, puedan
enseñar a reconocer, controlar y expresar respetuosa y claramente sus emociones. El
clima del aula, generado por la actuación del maestro, impactará definitivamente en el
aprendizaje de los alumnos.
Identifer | oai:union.ndltd.org:PERUUPC/oai:repositorioacademico.upc.edu.pe:10757/346232 |
Date | 05 March 2015 |
Creators | Buitrón Buitrón, Sigrid, Navarrete Talavera, Patricia |
Publisher | Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) |
Source Sets | Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) |
Language | Spanish |
Detected Language | Spanish |
Type | info:eu-repo/semantics/article |
Rights | http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/, info:eu-repo/semantics/openAccess |
Relation | http://revistas.upc.edu.pe/index.php/docencia/article/view/8 |
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