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Quién lleva la batuta? : compromiso social y políico de los músico chilenos 2005-2015

Memoria para optar al título de Periodista / Habían pasado sólo 14 días desde que los estudiantes de la Universidad de Chile se tomaron luego de una movilización las inmediaciones de la Casa Central de la institución. Ese 24 de junio de 2011, Manuel García, ataviado de un chaleco negro y vistosos lentes de sol, se instaló con su banda en el frontis del insigne edificio que se muestra orgulloso en la Alameda, en las afueras de la estación de metro que lleva su nombre. Son tantos los estudiantes que están ocupando los lugares cercanos, que incluso hay instaladas unas rejas blancas para no dificultar la performance de artista chileno, quien en los próximos meses de la movilización, se transformaría en una de las figuras claves de apoyo a lo que terminó por ser un movimiento social.

Al igual que Manuel García, serían muchos más los músicos cuya participación destacaría durante esos fríos meses de toma y de marchas que mes a mes repletaron los bandejones de las principales avenidas de Santiago y del resto de las regiones del país. Chile no veía un movimiento social de ese calibre desde el término de la dictadura, y los músicos parecían entenderlo.

Las marchas se hicieron recurrentes cada semana, así como la participación de grandes figuras de la escena nacional, y especialmente de esa nueva movida de músicos chilenos, cuyos nombres se repetían. El mismo Manuel García, Nano Stern, Camila Moreno, Alex Andwadter, Javiera Mena, Javer Barría, Protistas, Gepe, Pedro Piedra, Juanafé, fueron sólo algunos de los que no dudaban en aceptar ser parte de la movilización, apoyando la causa con su arma de lucha: la música.

Universitarios y secundarios de todos lados se reunían en el lugar de turno para ver tocar a los artistas chilenos. Seguramente, muchos de ellos llegaron sólo a ver al artista, pero sin saberlo terminaban siendo parte de movimiento. Desde hace varias décadas que no se veía con tanta claridad a un grupo de músicos involucrado activamente en un movimiento social. De hecho, la mayoría de los estudios sociales de música se detienen en los ’90, hasta el fin de la dictadura, con el Canto Nuevo o Los Prisioneros.

Esta investigación nace de eso. De la necesidad de perfilar y entender a qué le cantan los músicos actuales, con qué fin, y con el objetivo de responder a una pregunta: ¿son los músicos chilenos de la última década comprometidos política o socialmente? En una hipótesis preliminar, la constante presencia de los artistas en los movimientos sociales —no sólo educacionales— parecieran dar a entender que sí.

La música siempre está anclada a su época. Quienquiera que escuche los sonidos de algún tiempo, podrá entender parte de lo que pensaba esa sociedad en ese momento. Por eso la importancia de esta investigación. La música que los artistas nacionales escriben día a día está enmarcada en la contingencia de un país con triunfos, derrotas y desafíos. Especialmente uno como Chile, en donde se reconoce a través de las décadas un canto lastimero y melancólico, característico por ese afán de retratar, desde sus inicios más remotos, todo eso que le adolece a su pueblo.

Identiferoai:union.ndltd.org:UCHILE/oai:repositorio.uchile.cl:2250/139621
Date January 2015
CreatorsCasanova Vega, Francisca Andrea, González Valenzuela, Daniela María Teresa
ContributorsAlvarado, Marcelo, Instituto de Comunicación e Imagen
PublisherUniversidad de Chile
Source SetsUniversidad de Chile
LanguageSpanish
Detected LanguageSpanish
TypeTesis
RightsAtribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Chile, http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/cl/

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